Y ganó la libertad, también, porque éramos muchos más los que fuimos allí a decir las cosas pacíficamente, los que creemos en la tolerancia que caracteriza a la inmensa mayoría de los gallegos, frente a una minoría que chilla e intenta arremeter contra los que no comulgan con sus ruedas de molino.

Enhorabuena, en fin, a los organizadores del acto de hoy; GB es una entidad apolítica, y pienso que asi debe seguir: se puede estar de acuerdo o no en sus planteamientos; se puede discrepar o no con algunas de sus manifestaciones; se puede, incluso, pensar que ciertas medidas que proponen deben adaptarse mucho más a las características y circunstancias reales de Galicia.
Pero lo que no se puede negar es que en la base de lo que reclaman está algo que casi todos los gallegos podemos asumir sin ningún problema: libertad, convivencia y respeto; y esto, que siempre es importante, se convierte en fundamental cuando de la lengua ( la nuestra y la de nuestros hijos) se trata.
En Galicia hay tres Partidos con representación parlamentaria. Lástima que dos de ellos no sean capaces de entender cosas tan elementales.




